El Izalco es el más joven de los volcanes de El Salvador — nacido de una fumarola alrededor de 1770 y erupcionando casi continuamente por casi dos siglos. Los marineros costa afuera usaban su brillo como ayuda de navegación, ganándole el nombre de 'Faro del Pacífico'. Quedó inactivo en 1966 y sigue así.
El cono es geométricamente casi perfecto — roca volcánica negra, vegetación escasa, perfil clásico de estratovolcán. La mayoría de los visitantes lo ven desde el mirador del Cerro Verde en el Parque Nacional Cerro Verde, donde se puede ver el Izalco, el volcán de Santa Ana y el borde de una caldera más antigua todo en un solo panorama.
Escalar el Izalco mismo es técnicamente posible (4–6 horas, roca suelta muy empinada) pero la mayoría de los viajeros prefieren la opción fácil del mirador. La cumbre del Cerro Verde (~2,030 m) se alcanza por un corto sendero a pie desde el centro de visitantes — un viaje ida y vuelta de 30 minutos como máximo.
